La galería CURRO fue concebido como un espacio dialógico que, más allá de sus propósitos comerciales, funciona como plataforma para los artistas cuyo discurso trasciende el espacio físico de la galería e incluso su propia nacionalidad. A lo largo de casi siete años, CURRO se ha consolidado como una referencia obligada en la escena del arte contemporáneo en Guadalajara, desplazando el foco de atención lejos de la capital del país.

CURRO aprovecha su ubicación periférica como una alternativa al canon ideológico que se concentra en la capital del país lo que le permite trabajar con artistas que en su mayoría prefieren tomar rutas poco convencionales en sus líneas de investigación. La generación de nuevos cuestionamientos en un lenguaje multidisciplinario y novedoso se convierte en la base toral de este proyecto. Mediante un consistente calendario de exposiciones, aunado a su presencia en ferias internacionales, este proyecto galerístico ha crecido orgánicamente a la par de sus artistas representados, generando así una serie de exhibiciones reconocidas por la crítica.